Comparte “La solución mágica para acabar con la violencia de género y reside en la Educación”, se precipita a decir buena parte de la sociedad. Pues mire usted, depende de qué educación hablemos: desde luego la que estamos ejerciendo, parece ser que muy mágica no es. Y eso a pesar de que en la última década se han redactado leyes en pro de la igualdad, como la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres…